Ir al contenido principal

Entradas

Mostrando entradas de junio, 2016

Las Cinco Libertades de Virginia Satir

Feliz inicio de semana queridos bloggeros.
Para refrescarnos un poco sobre nuestra condición de ser humanos, únicos y esplendidos, perfectamente hechos a imagen y semejanza de Dios, quiero evocar a una mujer maravillosa en toda la extensión de la palabra y aunque me hubiera gustado conocerla y aprender mas de ella, admiro su trabajo y he leído mucho sobre su forma de ver la vida y comprenderla. Ella es Virginia Satir, una trabajadora social y autora de muchos textos donde escribió sobre sus experiencias y aprendizajes obtenidos a lo largo de su carrera. Una de ellas es la ponencia sobre las Libertades Humanas, un concepto hermoso sobre como el ser individual puede conectarse consigo mismo y con los demás, desde un enfoque sencillo y muy acertado.
Virginia Satir habla sobre las cinco libertades que toda persona tiene y estas son:
La libertad de ver y oir lo que hay, en lugar de esperar lo que debería ser, lo que era o lo que será. Puede interpretarse como la libertad que tenemos de vivir el…

Una Visión Erotizada de la Vida Humana…

Y tanto amo Dios al mundo que hizo al hombre para que en ella habitara y vio que era bueno. Pero al verlo tan solo en la tierra, le dio una mujer como compañera, no le dio un perro, ni un gato, ni una burra. Tampoco le dio otro hombre, un compadre, ni un panita… No, le dio una Mujer!

Y al ver su obra, Dios no quiso que se quedaran así, solo para hablar y contar historias sobre El y su creación, sino que en su infinita sabiduría, les dio hormonas que estimularan su cuerpo y le dieran sensaciones que les permitían amarse, estar felices, contemplarse con respeto, deseo y hasta con pasión… Todo esto creo Dios para que en esos momentos pudieran ser uno en alma y cuerpo. Así se hizo el primer acto sexual entre dos personas. Y vio que era bueno.
Pero no contento con eso, le dio poder al hombre para crear a otros hombres y mujeres a través de ese acto maravilloso de encontrarse y unirse en una sola carne y un solo corazón. Y Dios vio que también era bueno.
Dios creo esas sensaciones de placer y …