Bienvenidos a mi Rinconcito de luz...

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jueves, 26 de enero de 2017

Dependencia Emocional, Relación Padres e Hijos.



Controlar a los hijos, es "castrarlos" emocionalmente,
es cortar sus alas hacia la libertad y su crecimiento personal
















Soy creyente que antes de nacer, elegimos a nuestros padres y la familia a donde pertenecemos. Pienso que traemos insertados en el alma un plan estratégico sobre la misión a cumplir en este plano terrenal y que las personas que estamos destinadas a encontrarnos son parte de este.

Somos miembros de la familia que formaron nuestros padres, ellos son nuestro piso emocional donde vamos construyendo la personalidad. Durante los primeros cinco años, establecemos una relación con ellos de dependencia, porque aún no somos capaces de tomar decisiones, de ser independientes, ni de valernos por sí mismos. Mas sin embargo, los padres de a poco nos van soltando la mano permitiendo fomentar la individualidad personal y emocional.

A medida que crecemos nos vamos desincorporando del núcleo familiar primario, formado por los padres, relacionándonos con otras personas, conociendo y aprendiendo de ellas; es una manera de formar nuevos patrones de conducta, tomando aquello que nos puedan servir y desechando lo que no. Todo es un cúmulo de aprendizajes con la complejidad y diversidad de los caracteres que se nos presentan en el día día. 

Pero  qué pasa cuando la "independencia" no se fomenta en los hijos..... Muchos padres (mamá o papá) mantienen ese apego emocional con uno o todos los hijos, sobre todo cuando se tienen hijos únicos o cuando uno de los cónyuges fallece o se separa. Estos padres cambian de roles y se establece un tipo de vínculo afectivo de dependencia emocional entre ellos y sus hijos. Ven en sus hijos una extensión de su pareja, dándoles responsabilidades y el poder que no saben manejar. En otras ocasiones, llegan a sobreprotejer tanto a sus hijos, tal vez por miedo a quedarse solo o sola, que a medida que el hijo o hija crece los manipulan de tal forma que no los dejan seguir con sus vidas y formar su propia familia.

Es posible que todo tenga que ver con el miedo al abandono, a quedarse solo o simplemente por tener el control de la vida de los demás... nunca entenderé a las mujeres que son madre (y hablo de ellas porque son principalmente mujeres quienes les cuesta mas desprenderse de los hijos), que mantienen esta especie de relación casi "incestuosa" con los hijos, donde son ellos quienes tienen que "cargar" de por vida con ellas. Muchos mueren solos porque no tuvieron el valor de dejar el nido y formar su familia, tener una verdadera compañera, tener sus propios hijos y liberarse del yugo matriarcal.

Los hijos no son pertenencia de los padres, ellos nos "eligieron" para cuidarlos, formarlos, educarlos con valores, principios, brindarles una base emocional sólida y sobre todo enseñarles la puerta de salida para volar con sus propias alas. La maravilla de la vida, es que ellos son una extensión de nosotros y así se perpetúa en los nietos.

Formar la dependencia emocional es una manera de "castración", vemos hombres viejos solos andando por la vida con sus madres ancianas y cuando ellas ya no están, se quedan sin su bastón que los sostenían y se pierden en su soledad. Al igual que muchas mujeres que dejaron su vida cuidando a sus madres o padres, nunca tuvieron hijos que las llenaran de alegrías, compartir triunfos ni nietos. 
Debe ser una vida muy triste la de estas personas que se quedaron atrás, sin sueños, ni ilusiones. Muchas personas con las que he hablado y han vivido de esta manera, expresan que así son felices, que se conforman con los sobrinos, con sus mascotas, con sus amigos. Pero en lo personal, la verdadera felicidad es compartir cada día con un compañero de verdad, ver crecer a los hijos, tener a los nietos de visita de vez en cuando, vivir sus triunfos y motivarlos a que establezcan sus propias familias, desarrollar sus propios métodos en base a lo que le enseñamos y cosechar todo el amor que sembramos en ellos.

Nacimos para ser libres, independientes, por eso nos llamamos "individuos". Formemos gente que crezcan, que puedan aportar a la sociedad frutos, que sumen en el amor. Una persona dependiente, jamás será feliz, en su interior sienten que "algo" les falta y en consecuencia tampoco serán capaces de aportar positivismo en quienes los rodean.

Formemos gente para la vida, para el amor, para la libertad!










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