Durante décadas, nos enseñaron que el camino al éxito financiero era una línea recta de trabajo duro y ahorro extremo. Sin embargo, en la economía actual, el capital más valioso no es el dinero en el banco, sino la capacidad de generar ideas que resuelvan problemas. El pensamiento creativo no es un don reservado para artistas; es la herramienta de ingeniería mental que permite identificar oportunidades donde otros solo ven obstáculos. La creatividad financiera comienza en la reconfiguración de nuestra percepción. Según expertos en psicología económica en Psychology Today, el cerebro humano tiende a buscar la seguridad en lo conocido. El pensamiento creativo rompe este patrón de "supervivencia" para activar la corteza prefrontal, permitiéndonos visualizar escenarios de inversión y emprendimiento que no son evidentes a simple vista. Esto es, que mientras el pensamiento lógico busca "la única respuesta correcta", el creativo busca "todas las respuestas posibles...
Mi espacio, mi mundo interior.