Más que una reflexión, una voz, un grito desesperado por hacer reaccionar..... Tal vez nadie escuche, pero en momentos es importante gritar para sanar..... Anoche lloré, sentí una profunda tristeza, me sentí abandonada y huérfana de patria. La Madre que me vió nacer, la que me entregó su suelo para dar mis primeros pasos está muriendo... Apenas le quedan horas para dar sus últimos alientos. Abracé a mi compañero de vida entre lágrimas de dolor: "Nos quedamos solos", fueron mis palabras. No puedo entender como un venezolano puede arremeter contra su hermano. Pisotear su hogar, llevarse a los jóv enes para ser luego torturados, violados, abusados y luego ser enviado a las peores cárceles cual criminales sin serlo. No puedo entender a la gente que aún aplaude las decisiones inverosímiles de un sistema, un régimen opresor. Tengo miedo, siento que la desesperanza me invade en lo mas profundo de mi ser. Quisiera poder abrazar mi suelo, mi tierra, mi Madre...
Mi espacio, mi mundo interior.